© 2017 Nuria Gómez Belart 

Sherlock Holmes y El Sabueso de los Baskerville

16.1.2016

Inspirado en la historia del Black Shuck, el perro fantasma que acecha la zona de Cromer en Norfolk, Doyle escribió una magnífica obra que se publicó por entregas en The Strand Magazine. Poco más de cien años después, el grupo teatral El Esférico la llevó a escena en una versión inteligente, que mantiene la esencia del policial inglés, con el suspenso propio del género, y ciertos momentos de humor que le imprimen a la pieza una identidad propia.

 

En el 221b de Baker Street vive el más grande detective de todos los tiempos: Sherlock Holmes —Martín Eliseo Mendivil—. Ya avanzado en años, habiendo dejado su labor profesional, Sherlock se recluye en su casa y lamenta el paso del tiempo. Su amigo y ayudante, Watson —Emilio Berasain— lo acompaña en estos momentos tan duros para Holmes y busca reanimarlo haciéndole recordar sus casos más memorables, aquellos en los que juntos resolvieron los más ingeniosos crímenes.

 

En un salto retrospectivo, Watson trae a escena el trayecto de deducciones que llevaron a la resolución de uno de los casos más importantes: el sabueso de Baskerville.

 

Los recuerdos comienzan con la llegada del doctor Mortimer, quien viaja a Londres para buscar la ayuda del famoso detective. Con la lectura del manuscrito acerca de la maldición de los Baskerville, supuestamente iniciada con Hugo de Baskerville, quien fue asesinado por un perro infernal. El fantasma del perro aún asedia la región de Dartmoor y cumple con los designios de la maldición.

 

Holmes y Watson viajan para ver la escena del crimen y develar el misterio. Allí, interrogan a múltiples testigos, personajes encarnados por los mismos actores que llevan en la piel a los protagonistas. Llama la atención la ductilidad de los actores, que emplean desde recursos propios del clown hasta el teatro de títeres con la animación personificada de objetos. El vértigo de los cambios de personajes y la variedad de técnicas sorprenden y divierten al público, que como en todo policial inglés, acompaña en las deducciones al famoso detective hasta develar los misterios tras el crimen casi perfecto.

 

Ficha de la obra
Libro: Guillermo Yanícola
Actúan: Emilio Berasain, Martín Eliseo Mendivil
Diseño de vestuario: Magali Salvatore
Realización escenográfica: Ana Lía Bértola, Liliana Caceres
Realización de vestuario: Ana Lía Bértola, Liliana Caceres, Magali Salvatore
Musicalización: Tomás Picó
Operación técnica: Noelia Almassio, Nicolás Manuel Pérez
Asistencia técnica: Noelia Almassio
Producción ejecutiva: Martín Eliseo Mendivil
Producción: Francisco Hails
Dirección general: Ana Clara González

 

Esta reseña se publicó el 16 de enero de 2016 en La Cazuela

 

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