© 2017 Nuria Gómez Belart 

Casi un feliz encuentro

13.3.2016

El vínculo entre hermanos es complejo. En algún momento surge el reclamo a los padres porque en algún punto el trato es desigual; nacen los celos o la envidia por los logros del otro, y, también la queja por el abandono o el no acompañar al momento de enfrentar las adversidades. En la Literatura, este tema aparece ya en los escritos más antiguos, y el más emblemático es el mito cainita.

 

Casi un feliz encuentro, de Griselda Gambaro, se estrenó el 6 de marzo en Elkafka, y se presenta todos los domingos a las 18. Con dirección de Alejandro Vizzotti y protagonizado por Claudia Mac Auliffe y Sonia Novello, este encuentro entre dos hermanas expone en carne viva las miserias más terribles que habitan la naturaleza humana.

 

Hay un tercer protagonista: el resentimiento. Con las primeras miradas, el rencor invade la escena a través de los parlamentos: «Estás un poco desmejorada», «Vos, que viviste en París, con el Sena y los bulevares…», y detrás de esos parlamentos resuena un rítmico ostinato («Vos, que me dejaste sola»).

 

Un té no compartido, en un living que incomoda, es el espacio indicado para un encuentro indeseado. Dos mujeres que alguna vez se quisieron, se sientan una frente a otra, y se descubren vacías y ajenas.

 

El quedarse, el tener que cuidar a los enfermos, el permanecer cuando la hermana se va es un arma de doble filo. Es la fuente de poder de Tona, la hermana menor, que ha vivido para los demás, que nunca hizo algo por sí misma, salvo regodearse en el sufrimiento de sus «seres queridos»; pero también es su propia condena, porque, al fin y al cabo, ha pasado por este mundo sin que nadie lo note, ni siquiera su hijo que está muy ocupado para ir a visitarla.

 

Laura, quien debió irse a París, ahora necesita de su hermana, aunque sea una mujer desconocida para ella, salvo por los recuerdos de una infancia lejana de la que no ha quedado más que la ausencia.

 

El tiempo no siempre cura las heridas. A veces, las acentúa, las convierte en llagas que supuran el dolor manifestado en rencor o en culpa, y así se desdibuja aquello que alguna vez las unió: el lazo fraternal, el amor de hermanas.

 

Ficha de la obra
Actrices: Claudia Mac Auliffe y Sonia Novello
Autor: Griselda Gambaro
Escenografía: Ariel Vaccaro
Vestuario: Merlina Molina Castaño
Luces: Mariano Dobrysz
Asesoramiento sonoro: Zypce
Asistente de Dirección y Productor Ejecutivo: Marco Riccobene
Dirección: Alejandro Vizzotti
ELKAFKA ESPACIO TEATRAL – Lambaré 866

 

Esta reseña se publicó el 13 de marzo de 2016 en La Cazuela

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