© 2017 Nuria Gómez Belart 

Sola no eres nadie

28.2.2016

Las perlas son la forma en que una ostra cicatriza sus heridas. Del mismo modo, aquello que nos lastima puede ser convertido en algo bello.

 

Sola no eres nadie, de Natalia Villamil, es la historia de una mujer que nació en el cuerpo de un varón y que hizo carne su naturaleza. En su trayecto de transformación, este personaje debe desarrollar una peripecia en la que los obstáculos siempre implican amenazas de muerte, pero que le sirven para fortalecerse hasta dejar de necesitarlos.

 

Dirigida por Ana Alvarado, la obra inicia con una despedida, la del cuerpo de varón, donde surge la primera herida que deberá sanar. Contrario a lo que pueda pensarse, la despedida está llena de esperanzas, porque, aunque implique un duelo, será el comienzo de una nueva vida, libre del velo que oculta su naturaleza.

 

El segundo obstáculo implica el enfrentamiento con la cerrazón propia de ciertos sectores sociales, que, lamentablemente, aún hoy persisten en algunos lugares: la obstinación del machista, los prejuicios de una madre que vive para su propia imagen. Pero también encuentra a quienes descartan las contradicciones de la superficie y se conectan con lo profundo del ser: una mujer enferma, primero, y, luego, un niño, serán su refugio, el lazo de amor que hace falta cuando el entorno es adverso.

 

El tercer obstáculo implica la liberación, y el «ser sola» define el desenlace, ya no necesita jugar a ser mujer valiéndose del espejo ajeno. Los aros de perlas, un accesorio típicamente femenino, son la clave de la transformación: perlas redondas y pequeñas para una mujer elegante, perlas en forma de lágrima para una madre… un camino que se representa en la búsqueda de las propias perlas, las que resaltan su belleza.

 

La dulzura de este personaje en la piel de Mariano Mazzei conmueve profundamente y se roba el corazón del público. Con gestos tiernos, con la voz calma de quien ya ha transitado el tramo más difícil y con ojos desbordados de expresiones, la protagonista de Sola no eres nadie logra lo más difícil: convertir las heridas en algo bello, como una perla.

 

Ficha de la obra
Autoría: Natalia Villamil
Actúan: Mariano Mazzei
Vestuario y Escenografía: Valeria Cook
Diseño de luces: Jessica Tortul
Música: Gustavo García Mendy
Asistencia de dirección: Gabriel Guz
Prensa: Carolina Alfonso
Producción: Gabriel Guz
Dirección: Ana Alvarado
LA CARPINTERÍA – Jean Jaures 858

 

Esta reseña se publicó el 28 de febrero de 2016 en La Cazuela

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