© 2017 Nuria Gómez Belart 

Rey Lear

27.2.2017

Leer un clásico es una oportunidad de reflexionar sobre lo conocido y descubrir que es extraño, nuevo, e incluso, absurdo.
 

En el marco de la Temporada Alta, se presentó Rey Lear, de Rodrigo García quien reelaboró la obra de Shakespeare, desde la perspectiva que caracteriza sus puestas transgresoras. Descompuso el texto en temas tópicos y desarrolló, sobre esa base, una serie de soliloquios en los que algunos de los  personajes que emulaban la tragedia shakesperiana exponen  en hipérboles algunas de las ideas centrales. 
 

El desprecio por la vejez, la locura de poder, los excesos, el despilfarro se articulan con los preceptos del mandato paterno y la codicia por la herencia. El estilo en que se presenta la trama juega con distintas estéticas, la mayoría con una impronta intencionadamente desafinada y decadente, reflejo de los tiempos en que vivimos.
 

En un escenario multimedia, diferentes estéticas se ponen en juego: un castillo inflable, centrales de respostería, un campo de batalla de una guerra de comida, todo se deconstruye en una metáfora  sobre el sinsentido de las relaciones humanas.

 

Ficha de la obra 
Autoría: Rodrigo García
Intérpretes: Maricel Alvarez, Anita Balduini, Cecilia Blanco, Camila Carreira, Mateo De Urquiza, Vanesa Del Barco, Federico Figueroa, Emilio García Wehbi, Pablo Seijo, Amalia Tercelán, Paula Trinanes
Vestuario: Belén Parra
Escenografía: Julieta Potenze
Iluminación: Agnese Lozupone
Video: Santiago Brunatti
Música: Marcelo Martinez
Sonido: Marcelo Martinez
Diseño gráfico: Leandro Ibarra
Asistencia artística: Julieta Potenze
Asistencia musical: Vanesa Del Barco
Asistencia de dirección: Paula Baró
Arreglos musicales: Marcelo Martinez
Producción ejecutiva: Julieta Potenze

 

Esta reseña se publicó en La Cazuela

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