• NGB

El casamiento de Anita y Mirko


Cuántas veces hemos visto obras en las que el final feliz es la confirmación del amor con el casamiento de los protagonistas. En esta obra, ocurre todo lo contrario. En El casamiento de Anita y Mirko, que se representa todos los sábados en el Circuito Cultural Barracas, la boda es apenas el comienzo.

Corina Busquiazo y Ricardo Talento, los directores de la puesta, transgreden las reglas del teatro tradicional: el público participa en la escena —de hecho, no existe el concepto de la cuarta pared—; la acción comienza fuera del teatro, en la calle, cuando los familiares de los novios conversan con los espectadores sobre la ceremonia en la Iglesia y sobre otros temas, antes de entrar en el gran salón La Taffié de tu Barrió, y como sucede en las fiestas de casamiento, se come, se brinda y se baila.

Una boda es un acontecimiento social, más aún, cuando quienes asisten son 50 vecinos-actores de diferentes edades, y sobre todo, cuando se trata de dos familias tan diferentes —una, de origen ruso, y la otra, de tradición italiana—. De todos modos, si bien el choque cultural del comienzo impacta, al final, se logra la fusión tan típica de nuestra cultura.

Además de las situaciones que se generan por el contraste de ambas tradiciones, otros personajes se suman a la celebración: los Cárdenas —una familia de mariachis que animan la fiesta— un show de boleros de la mano de la sensual Angélica Valdemar, un inspector de inmigraciones que viene a cuestionar los motivos de la boda, pero que luego se convence del amor de los novios, e, incluso, aparece la antigua novia de Mirko que reclama por sus derechos.

Como lo que prima en esta fiesta es el amor, y estando el sacerdote con su spray de agua bendita y el inspector que hace las veces de juez de paz, se desarrolla hacia el final un servicio matrimonial express, para quienes sigan el impulso de casarse en el momento. El final es el de toda fiesta de bodas: brindis, torta de casamiento, el ramo de la novia y una sonrisa de oreja a oreja en cada espectador.

Se trata de un espacio ideal para jugar, divertirse y confirmar, con los vecinos-actores de Barracas, que la alegría y las reuniones y el trabajo colectivo son un elemento de construcción y transformación de la sociedad.

Producción: Corina Busquiazo, Liliana Fanelli, Florencia Grazzini, Virginia Martinez Palacio Dirección: Corina Busquiazo, Ricardo Talento Actúan: Los vecinos de Barracas. Teatro: CIRCUITO CULTURAL BARRACAS – Av. Iriarte 2165 – 4302-6825 Web: http://www.ccbarracas.com.ar/

Esta reseña se publicó el 20 de noviembre de 2015 en La Cazuela


5 vistas

© 2020 Nuria Gómez Belart